- Concepto
Los CFDs o Contratos por Diferencia (Contracts for Difference) son derivados financieros que facilitan a los inversores su participación en movimientos alcistas y bajistas, en cualquier activo cotizado, sin la necesidad de tener la titularidad completa del mismo.
Es un contrato entre un inversor y una Entidad Financiera o Market Maker, por el cual ambas partes acuerdan intercambiar la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un activo financiero. La Entidad Financiera o Market Maker, es la que adquiere los títulos y financia al inversor. Este último tendría que aportar, como garantía de la inversión, un porcentaje sobre el valor nominal de la inversión total.
Los CFDs más comunes son aquellos con spread fijado por el Market Maker. El Emisor fija el spread (la horquilla) de precios de compra/venta del activo, de modo que tan sólo existe un precio de compra y de venta, con una diferencia de precios superior al de la propia Bolsa. Por lo general el Emisor no cobra comisiones en estas operaciones, ya que su beneficio proviene del diferencial entre su precio fijado y el precio real del mercado.
En el Reino Unido, este tipo de productos ocupan en la actualidad aproximadamente el 35% del volumen de contratación de la Bolsa de Londres.
- Características de los CFDs
Las principales características que presentan este tipo de contratos de productos derivados son:
1.- Liquidez. Al invertir en CFDs sobre acciones en bolsa, la liquidez es la misma que la del mercado de las propias acciones. Para aquellos casos en que se quieran abrir posiciones bajistas, la liquidez será la que haya en los mercados de crédito sobre estos títulos.
2.- Vencimiento. Los CFDs no tienen vencimiento. En comparación con otros productos derivados como los futuros, no precisarían efectuar movimientos de rolos.
3.- Apalancamiento. Al igual que ocurre con otros productos derivados, los CFDs permiten realizar una inversión apalancada. El importe que desembolsa el inversor será un porcentaje de su valor nominal, y lo hará en concepto de garantía para esa inversión. Esto produce un efecto multiplicador tanto para las pérdidas como para las ganancias y, sobre todo, permite invertir más cantidad con menos depósito requerido. Es imperativo seguir el mercado, ya que las liquidaciones son diarias, y el inversor no solo se puede aventajar de multiplicar sus beneficios, sino también corre el riesgo de enfrentarse a mayores pérdidas.
4.- Posiciones bajistas. Al igual que en los futuros, los CFDs bajistas permiten al inversor abrir posiciones cortas con el objeto de obtener beneficios con tendencias negativas.
5.- Liquidación diaria. Como hemos dicho antes, las regularizaciones se liquidan diariamente, es decir, el Market Maker abonará o cargará los beneficios o pérdidas de las posiciones abiertas. Las garantías también se ajustarán diariamente. Es imprescindible por tanto realizar un seguimiento diario y exhaustivo del mercado.
6.- Riesgo de cierre de posición. En el caso que el inversor no pueda hacer frente a la garantía adicional demandada, su Bróker o Entidad Financiera tiene derecho a cerrar su posición para evitar que la pérdida sea aun mayor.
Aviso importante: los CFDs son productos altamente apalancados y pueden generar un alto grado de beneficios, pero también pueden generarse importantes pérdidas. Es por ello que recomendamos al inversor que siga siempre muy de cerca sus posiciones para no asumir riesgos innecesarios. Es crucial tener una buena disciplina de trading.
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